Diez años sin Roberto Bolaño, el “detective salvaje” de la narrativa chilena

LAVANGUARDIA: http://www.lavanguardia.com/libros/20130715/54377808228/diez-anos-sin-roberto-bolano.HTML

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Inclasificable, densa, compleja, exhaustiva… Así es la literatura del chileno  Roberto Bolaño, uno de los escritores más representativos de  los últimos tiempos, a quien un  fallo hepático arrebató la vida hace ahora diez años.

El “estilo Bolaño” ha traspasado fronteras en todo el mundo tras la  muerte del escritor, a través de artículos, poesías, novelas, relatos o  discursos; muchos de ellos publicados póstumamente, como “2666”, “El Tercer  Reich” o “El gaucho insufrible”.

En su narrativa de ficción, numerosas  historias que apenas confluyen entre sí se acumulan a lo largo de un amplio  marco espacial, obligando al lector a un ejercicio más activo de lo habitual  para asimilar la palabra escrita.

Otra de las constantes de la  obra de Bolaño (Santiago de Chile 1953 – Barcelona 2003) son  las abundantes referencias filosóficas, literarias, poéticas y cinematográficas,  que ha provocado frecuentes comparaciones con otros grandes autores  hispanoamericanos como Jorge Luis Borges o Julio  Cortázar, con quienes reconocía estar en deuda.

Una de sus  obras más aplaudidas, “Los detectives salvajes” (1998) explora los inicios del  movimiento infrarrealista, también llamado realismo visceral, desarrollado por  Bolaño junto a una generación de escritores en su juventud, que se caracterizaba  por el derribo de las concesiones poéticas y límites creativos, a la manera del  surrealismo, el dadaísmo y la generación “beat”.

“Los detectives  salvajes”, en la que Arturo Belano y Ulises Lima buscan las huellas de la  escritora Cesárea Tinajero, desaparecida en México en los años posteriores a la  revolución, le valió a Bolaño el Premio Herralde (1998) y el Rómulo Gallegos  (1999).

Bolaño pasó su infancia y juventud entre Chile y México hasta  que en los años setenta emigró a España y se instaló en Cataluña, lugar donde  vivió hasta su muerte y donde labró su reputación en pequeños círculos  literarios, en especial por su libro de poesía “Reinventar el amor” o la novela  “La senda de los elefantes”.

En las décadas siguientes, el escritor se  centró más en su creación poética, con la que colaboraba ocasionalmente en  revistas como “Plural” de México o “Trilce”, de Madrid, hasta que en 1996 firmó  dos de sus novelas más representativas: “Estrella distante” y “La literatura  nazi en América”.

Con esta última, Bolaño construye a modo de  enciclopedia una novela basada en una colección de biografías de escritores  americanos ficticios simpatizantes con el tercer Reich, entre los que uno  prosiguió en solitario sus aventuras en “Estrella distante”.

Sin  embargo, la fortuna no le sonrió hasta la publicación, en 1998, de “Los  detectives salvajes”, punto de partida para su contratación como articulista en  el Diari de Girona y en el periódico chileno Las últimas noticias, con unas  columnas recogidas poco después en la antología “Entre paréntesis”.

A  lo largo de cinco años, el autor reflexionó sobre devociones y manías propias,  pero en especial sobre escritores que respetaba y admiraba, como Günter Grass,  James Ellroy, Barry Gifford, Enrique Vila-Matas o Javier Cercas, que incluyó a  un personaje llamado Bolaño en “Soldados de Salamina”, como un guiño a su amigo  de Chile.

La muerte del escritor un 15 de julio de 2003 propició la  publicación póstuma de “2666”, colección de cinco libros independientes que  vertebra distintas historias en torno a la ciudad mexicana de Santa Teresa, y  que cosechó numerosos premios como el National Book Critics Circle Award, el  Altazon o el Fundación José Manuel Lara.

El éxito de “2666” fue  especialmente significativo en Estados Unidos, cuando en 2008 la emblemática  Oprah Winfrey recomendó la novela en su revista “0”, y también cuando a  principios de este mes el productor televisivo Elwood Reid admitió inspirarse en  la misma novela para la serie “The Bridge”, adaptación de la europea “Bron”.

El extraño universo reflejado por Bolaño en su narrativa apenas se ha  visto reflejado en el cine, con el cortometraje de 2012 “Amberes”, que adapta su  relato corto homónimo, y la cinta italiana “Il futuro”, estrenada el pasado 6 de  junio con el actor Rutger Hauer, que supone la versión fílmica de “Una novelita  lumpen”.

 

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